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Audhumla by Abildgaard.jpg

Ymir mama de la vaca Auðumbla mientras ella chupa a Búri del hielo en una pintura de Nicolai Abildgaard (1790) inspirada en la narración de la Edda prosaica.

En la mitología nórdica, Ymir, Aurgelmir, Brimir o Bláinn es el ancestro de todos los jötnar. Ymir aparece en la Edda poética, compilada en el siglo XIII de material tradicional anterior, y en la Edda prosaica, escrita por Snorri Sturluson en el siglo XIII, y en la poseía de escaldos. En conjunto, varias estrofas de cuatro poemas de la Edda poética se refieren a Ymir como el ser primitivo nacido del veneno que goteaba de los ríos helados Élivágar y vivió en el vació yermo de Ginnungagap. Ymir dio a luz a una pareja de distinto sexo desde sus axilas, y sus piernas engendraron entre sí un ser de seis cabezas. Los dioses Odín, Vili y crearon la Tierra (en otras partes personificada como una diosa; Jörð) de su carne, de su sangre el océano, de sus huesos las colinas, de su pelo los árboles, de su cerebro las nubes, de su cráneo los cielos y de sus cejas el reino medio en el que vive la humanidad, Midgard. Además, una estrofa narra que los enanos recibieron la vida de los dioses a partir de la carne y sangre de Ymir (o de la tierra y el mar).

En la Edda prosaica, se proporciona una narración que se basa en, incorpora a y difiere de los relatos de la Edda poética. Según la Edda prosaica, después de que Ymir fuera formado de las gotas elementales, lo fue Auðumbla, una vaca primitiva de cuya leche se alimentó Ymir. La Edda prosaica también afirma que los tres dioses mataron a Ymir; los hermanos Odín, Vili y Vé, y detalla que, con la muerte de Ymir, su sangre causó una gran inundación. Los académicos han debatido hasta qué punto el relato de Snorri es un intento de sintetizar una narrativa coherente para el propósito de la Edda prosaica y hasta que punto Snorri tomo material tradicional fuera del corpus que cita. Por medio de linguistica histórica y mitología comparativa, los académicos han relacionado a Ymir con Tuiston, el ser protogermánico atestiguado por Tácito en su obra del siglo I d.C., Germania, y han identificado a Ymir como un eco de un ser primordial reconstruido de la mitología protoindoeuropea.

TestimoniosEditar

Edda poéticaEditar

Ymir es mencionado en cuatro poemas de la Edda poética: Völuspá, Vafþrúðnismál, Grímnismál y Hyndluljóð. En Völuspá, en que una volva no muerta imparte conocimiento al dios Odín, se hacen dos menciones a Ymir. En el primer caso, en la tercera estrofa del poema, mencionándolo por su nombre.

Cita inicio.pngFue en los tiempos primeros cuando Ymir vivió;
no había arena ni mar, ni las frías olas,
tierra no había, ni el alto cielo,
sólo el vacío abismo, tampoco había hierba.
Cita final.png

~ Völuspá[1]


En la traducción superior, Ginnungagap es traducida como "vacío abismo". Posteriormente, aparentemente se hacen otras menciones a Ymir como Brimir y Bláinn:

Cita inicio.pngSe reunieron los dioses, todos, en asamblea,
y tomaron consejo, los sagrados dioses,
quién habría de crear la estirpe de los gnomos¬
con la sangre de Brimir y los huesos de Blámi.
Cita final.png

~ Völuspá[1]


En el poema Vafþrúðnismál, el dios Odín disfrazado participa con el sabio jotun Vafþrúðnir en un juego de inteligencia. Odín le pide a Vafþrúðnir que le cuente, si su conocimiento es suficiente, la respuesta a distintas preguntas. La primera de ellas se refiere a Ymir, cuando Odín le pregunta de dónde vinieron la Tierra y el cielo. El jotun responde con un relato de creación implicando a Ymir:

Cita inicio.pngDe la carne de Ymir se formó la tierra,
de sus huesos, los montes,
el cielo, del cráneo del helado gigante,
de la sangre, el mar
Cita final.png

~ Vafþrúðnismál[2]


Conforme continúa la batalla verbal, se hacen más alusiones directas o indirectas a Ymir. Odín pregunta qué jotun antiguo es el mayor de la estirpe de Ymir y Vafþrúðnir responde que hace mucho era Bergelmir, que era hijo de Þrúðgelmir y nieto de Aurgelmir. En la siguiente estrofa, Odín pregunta de dónde vino Aurgelmir hace tanto tiempo, a lo que Vafþrúðnir responde que el veneno goteó de Élivágar, y que estas crecieron hasta formar un jotun, y que de este descienden los jötnar. Finalmente, Odín pregunta cómo engendró hijos, ya que no conocía de compañía femenina, a lo que Vafþrúðnir responde que bajo las axilas del antiguo jotun crecieron una chica y un chico, y que sus pies produjeron entre sí un jotun de seis cabezas.

En el poema Grímnismál, el dios odín (disfrazado como Grímnir) enseña conocimiento cósmico al joven Agnarr. En una estrofa, Odín menciona a Ymir mientras recuerda la creación del mundo a partir de su cuerpo:

Cita inicio.pngDe la carne de Ymir se creó la tierra,
y el mar, del sudor.
De los huesos, los montes, los árboles, del pelo,
y del cráneo el cielo.

Y de sus pestañas hicieron los dioses
el Midgard a los hombres;
y de su cerebro las desagradables
nubes todas crearon.
Cita final.png

~ Grímnismál[3]


En una estrofa de Völuspá hin skamma (encontrado en el poema Hyndluljóð), Ymir recibe una mención más. Según la estrofa, las völvas descienden de Viðòlfr, todos los videntes de Vilmeiðr, todos los encantadores de Svarthöfði y todos los jötnar de Ymir.[4]

Edda prosaicaEditar

Ymir gets killed by Froelich.jpg

Ymir siendo asesinado por Odín, Vili y Vé en una ilustración de Lorenz Frølich.

Ymir se menciona en dos libros de la Edda prosaica: Gylfaginning y Skáldskaparmál- Ymir se menciona en el capítulo 5 del primero, en el que Alto, Tan Alto y Tercero le cuentan a Gangleri (el mítico rey Gylfi disfrazado) sobre como surgieron las cosas. El trío explica que el primer mundo en existir fue Muspell, una ardiente y reluciente región sureña consistente en llamas, inhabitable para los no nativos. Tras "muchas eras" se hizo Niflheimr, donde yace un manantial, Hvergelmir, del que fluyen once ríos.

Gangleri pregunta a los tres cómo eran las cosas antes de la humanidad. Alto añade que había ríos helados, que se llamaban Élivágar, alejándose tanto de su nacimiento que el material venenoso que fluía con ellos se endurecía "como la escoria que sale de un horno" - se convertía en hielo. Y así, cuando este hielo se interrumpía y dejaba de lfuir, el vapor que ascendía del veneno iba en la misma dirección y se congelaba en escarcha. Esta escarcha aumentó, capa sobre capa, a través de Ginnungagap.

Tan Alto añade que la parte norte de Ginnungagap e hundió por el peso del hielo y escarcha, saliendo vapor y brillo desde el interior. Sin embargo, la parte sur de Ginnungagap estaba libre por las chispas y salpicaduras candentes que volaban de Muspell. Tercero valora que "Al igual que en el Niflheim hacía frío, en todas esas terribles regiones en las proximidades del Muspell hacía calor y estaba todo refulgente. Pero el Ginnungagap se calentó tanto como el aire cuando no hay brisa". Tercero añade que cuando se juntaron la escarcha y el viento cálido, el hielo se fundió y el líquido goteó intensamente. Este creó la forma de un hombre, de nombre Ymir y conocido entre los jötnar como Aurgelmir, de quienes descienden todos. Para apoyar estos dos nombres, Tercero cita una estrofa del Völuspá hin skamma y del Vafþrúðnismál.

Gangleri pregunta cómo crecieron generaciones desde Ymir, cómo surgieron otros, y si Ymir era considerado un dios. Alto dice que de ninguna manera era considerado un dios, diciendo que "era malo, como todos sus descendientes". Alto explica que Ymir es el ancestro de todos los jötnar (Específicamente hrimthursar), y que se dice que cuando Ymir durmió, sudó, y de su brazo derecho e izquierdo creció un hombre y una mujer, y su pierna izquierda produjo un hijo con su derecha, viniendo de ahí su estirpe.

Gangleri pregunta dónde vivía y de qué se mantenía. Alto explica que el goteo produjo luego una vaca llamada Auðumbla. De sus ubres fluían ríos de leche, del que se alimentaba Ymir. Gangleri pregunta de qué se alimentaba la vaca, y Alto responde que la vacalamía las saladas rocas de escarcha. El primer día que Auðumbla lamió las piedras de escarcha, descubrió por la tarde el pelo de un hombre. El segundo día descubrió su cabeza. El tercer día descubrió a un hombre, llamado Búri, que era enorme, poderoso y hermoso a la vista. Búri se casó con una jotun, Bestla, la hija de Bölþorn. Tuvieron tres hijos: Odín, Vili y Vé. Alto añade que "Odín y sus hermanos han de ser jefes del cielo y la tierra. Pensamos que ese debe ser su nombre, que así se llama el más grande y noble de los hombres, y bien puede darse ese nombre ante ti”

Alto narra que Odín, Vili y Vé mataron a Ymir, y su cuerpo produjo tanta sangre de sus heridas que se ahogaron todos los jötnar menos dos, Bergelmir, quien sobrevivió en un lúðr (molino) con su esposa (no nombrada) y repobló los jötnar.

Gangleri pregunta que, si Alto, Tan Alto y Tercero creen si el trío son dioses, que hicieron entonces. Alto dice que llevaron el cuerpo al medio de Ginnungagap y de su carne crearon la Tierra, de su sangre, lagos y mares, de sus huesos, rocas, guijarros y piedras sus dientes, molares y huesos. Tan Alto añade que de sus efusivas heridas crearon el mar que rodea la Tierra. Alto dice que el trío tomó su cráneo y lo situó sobre la Tierra, haciendo el cielo de él. Luego situó el cielo sobre la Tierra, y para sostenerlo, situaron cuatro enanos - Norðri, Suðri, Austri y Vestri - en sus cuatro esquinas. El trío tomó las partículas fundidas y chispas que saltaban de Muspell y "colocaron todos los fuegos, algunos en el cielo, otros sueltos bajo el cielo, y los situaron y crearon sus órbitas". Tercero cita una estrofa de Voluspá como apoyo, afirmando que por medio de estas luces del cielo, se separaron los días y se contaron los años, reflejando que los cuerpos cosmológicos no conocían su lugar antes de la creación de la Tierra.

Gangleri comenta que lo que acaba de oír es extraordinario, ya que la construcción es tanto inmensa como de gran habilidad, y pregunta cómo está dispuesta la Tierra. Alto responde que el mundo es circular, rodeado por las profundidades del mar. Junto a la costa, los dioses dieron tierra a los jötnar. Sin embargo, en el lado interior en la Tierra hicieron una fortificación contra la hostilidad de los jötnar a partir de las pestañas de Ymir. Esta fortificación se llama Midgard. Además, tomaron el cerebro de Ymir y lo lanzaron al cielo, creando las nubes. Se citan otras dos estrofas del Völuspá como apoyo.

Luego, Alto explica el origen de los enanos. Alto dice que tras la construcción de Asgard y de que los dioses se reunieran en sus tronos. Allí discutieron "de dónde habían nacido en la tierra los enanos, allá bajo el suelo, igual que los gusanos en la carne". Los enanos habían tomado forma primero y adquirido la vida en la carne de Ymir, siendo entonces gusanos, pero por decisión de los dioses "alcanzaron el raciocinio y aspecto humano, pero viven en el suelo y las piedras". Entonces se proporcionan estrofas del Völuspá con los nombres de enanos que muestran el linaje de los enanos.

En el libro Skáldskaparmál se proporcionan maneras poéticas de llamar al cielo, algunas relacionadas con la narración del Gylfaginning implicando a Ymir, incluyendo "cráneo de Ymir" y "cráneo de jotun", o "carga de los enanos" o "casco de Vestri y Austri, Sudri, Nordri". También se proporciona una porción de la obra del escaldo del siglo XI, Arnórr jarlaskáld, se se refiere al cielo como el "viejo cráneo de Ymir". Luego, el Skáldskaparmál proporciona formas poéticas de referirse a la tierra, incluyendo "carne de Ymir", seguido de una serie de términos poéticos para el "mar", que proporciona una porción del trabajo del escaldo Ormr Barreyjarskald donde el mar es mencionado como "sangre de Ymir".

Tantos los nombres Aurgelmir e Ymir aparecen en la lista de jötnar en la sección Nafnaþulur del Skáldskaparmál.

Teorías e interpretacionesEditar

Fuentes perdidasEditar

Ya que el Gylfaginning presenta una narración coherente que cita estrofas de varios poemas de la Edda poética así como información única sin citar (como Auðumbla), los académicos han debatido hasta que punto Snorri tenía acceso a fuentes externas que ya no se conservan y hasta que punto sintetizó una narración del material del que tenía acceso.

Respecto a la situación, el académico Gabriel Turville-Petre comenta (1964) que "al comienzo, según el texto de Snorri del poema, no había nada más que un vacío, según otros textos, el gigante Ymir ya existía entonces. Considerando como se decía que había tomado forma Ymir (Aurgelmir), tanto Snorri y el Vafþrúðnismál, podemos pensar que Snorri siguió la mejor versión del Völuspá" y, respecto al relato de Snorri de la cosmogénesis en general, que "de estos bocetos de fuentes poéticas en las que se basó principalmente es obvio que Snorri describió varios sucesos que no pueden trazarse a ellos, al menos en sus formas existentes. Turville-Petre cita el relato de Snorri de Auðumbla como el principal ejemplo, señalando paralelismos indoeuropeos (persas y védicos) y paralelismos con la diosa egipcia Hathor.

La académica Hilda Ellis Davidson (1964) comenta que "la forma original del mito de creación en el norte no es fácil de determinar. Snorri conocía al menos tres relatos individuales".

Tuistón, paralelismos y la religión protoindoeuropeaEditar

En el siglo I d.C., el historiador romano Täcito escribe en su obra etnográfica Germania que los pueblos germánicos cantan canciones sobre un dios primitivo que nació de la Tierra llamado Tuiston, y que era protenitor de los pueblos germánicos.[5] Tuistón es la forma latinizada de un teónimo protogermánico que es asunto de debate. POr medio de lingüística histórica, algunos académicos han relacionado a Tuiston con el teónimo protogermánico *Tiwaz, mientras otros académicos han discutido que el nombre menciona un "doble" o un ser hermafrodita (el sueco antiguo tvistra, significa "separado"). Esta etimología lleva a los académicos a relacionarlo con Ymir tanto en aspectos lingüísticos como místicos.

Por medio de lingüística histórica y mitología comparativa, los académicos han relacionado a Ymir con otros seres primordiales, a veces hermafroditas o gemelos, de otras mitologís indoeuropeas, reconstruyendo elementos de una disección cosmológica protoindoeuropea. Citando a Ymir como ejemplo principal, los académicos J. P. Mallory y Douglas Q. Adams comentan que "el mito cosmogónico [protoindoeuropeo] está centrado en el desmembramiento de un ser divino -ya sea antropomórfico o bovino - y la creación del universo a partir de sus varios elementos". Varios elementos posteriores citados incluyen el final climático de la irlandesa antigua Táin Bó Cúailnge, donde un toro es seccionado para fabricar la geografía irlandesa, y aparentemente formas cristianizadas del mito se encuentra nen el poema ruso antiguo del Rey Paloma, el código frisón de Emsig y el manuscrito irlandés BM MS 4783, página 7a. Otros ejemplos incluyen la descripción de la barba de Atlas y pelo de Atlas convirtiéndose en bosque, sus huesos en piedra, sus manos en cordilleras, etc, en la Metamorfosis latina del I a.C.-I d.C. de Ovidio; el Škend Gumānīg Wizār persa medio del siglo IX d.C, donde la piel de la criatura malvada Kūnī se vuelve el cielo, su carne la tierra, sus huesos las montañas y su pelo se convierte en plantas; y el Purusha sukta índico antiguo del siglo X a.C. del Rigveda, que describe como se desmembró al hombre primitivo Purusha; de su ojo venía el Sol, de su boca el fuego, de su aliento el viento, de sus pies la tierra, etc. Entre las fuentes que han sobrevivido, Adams y Mallory concluyen que "la correlación más frecuente, o mejor, derivaciones, son las siguientes: carne = Tierra, Hueso = Piedra, Sangre = Agua (el mar, etc), Ojos = Sol, Mente = Luna, Cerebro = Nube, Cabeza = Cielo, Aliento = Viento".

Adams y Mallory escriben que "Tanto en el mito cosmogónico y su elemento fundacional, uno de los aspectos centrales es la noción de sacrificio (de un hermano, gigante, bovino, etc). La relación entre el sacrificio y la cosmogonía no estaba solo en un evento primordial pero el acto completo de sacrificio entre indoeuropeos puede verse como la recreación del universo donde los elementos se reciclan continuamente. [...] Por lo tanto el sacrificio representa una recreación creativa del desmembramiento cósmico inicial de una víctima y ayuda a devolver sus materiales al mundo".

OtrosEditar

Hilda Ellis Davidson relaciona relatos de los ojos del jotun Þjazi, arrojados a los cielos por Odín, y el dedo del pie congelado de Aurvandil lanzado al cielo por el dios Thor, los ojos del primero convirtiéndose en las estrellas y el dedo en una estrella conocida como "Dedo del pie de Aurvandil". Davidson comenta que "estos mitos están evidentemente conectados con nombres de constelaciones, pero la extraña mención de un dedo del pie congelado sugiere que hay alguna conexión con la creación del gigante que emergió del hielo".

ReferenciasEditar

  1. 1,0 1,1 . Völuspá. Consultado el día 19/03/2017.
  2. . Vafþrúðnismál. Consultado el día 19/05/2017.
  3. . Grímnismál. Consultado el día 19/08/2017.
  4. Bellows (1923:229) y Thorpe (1866:111).
  5. Tácito, Cayo Cornelio (98). «Del sitio, costumbres y pueblos de la Germania», Germania. Consultado el 4 de diciembre de 2016.

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