FANDOM


Venus es la diosa romana cuyas funciones abarcaban el amor, la belleza, el deseo, el sexo, la fertilidad, prosperidad y victoria. En la mitología romana, era la madre del pueblo romano a través de su hijo, Eneas, que sobrevivió la caída de Troya y huyó a Italia. Julio César la reclamó como su ancestro. Venus era el eje de muchos festivales religiosos, siendo venerada en la religión romana bajo numerosos títulos de culto.

Los romanos adaptaron los mitos e iconografía de su equivalente griego Afrodita para el arte romano y literatura latina. En la tradición clásica tardía de occidente, Venus se vuelve una de las deidades más mencionadas de la mitología grecorromana como la personificación del amor y la sexualidad.

Nombre y atributosEditar

Roman Venus MBA Lyon L83

Figura de bronce de Venus, Lyon (Lugdunum romano)

Venus personificaba el sexo, amor, belleza, tentación y el persuasivo encanto femenino en la comunidad de dioses inmortales; en la ortografía latina, su nombre es indistinguible del nombre latino venus ("amor sexual" y "deseo sexual", del que deriva.[1][2] Tiene conexiones con venerari (honrar, venerar") y venia ("gracia, favor") a través de una posible raíz común con el indoeuropeo *wenes- o *uenis ("amigo"). Se asume que su raíz común protoindoeuropea como *wen- o *u̯en- ("luchar por, desear, amar).[3][4][5][6][7]

Venus ha sido descrita como quizás "la creación más original del panteón romano"[8] y una diosa nativa "mal definida y asimilativa", combinada "con una extraña y exótica Afrodita".[9] Sus cultos pueden representar el encanto y seducción religiosamente legítimo de los divinos por los mortales, en contraste con las relaciones formales, contractuales entre la mayoría de miembros del panteón oficial de Roma y del estado, y la manipulación ilícita no oficial de las fuerzas divinas por medio de la magia.[10][11] La ambivalencia de sus funciones persuasivas ha sido percibida en relación con la raíz *venes- con el latín venenum (veneno), en el sentido de "un amuleto, filtro mágico".[12]

En el mito, Venus-Afrodita nace de la espuma marina. La teología romana presenta a Venus como el dócil principio femenino, esencial para la generación y equilibrio de vida. Su equivalente en el panteón romano, Vulcano y Marte, son activos y fieros. Venus absorbe y calma la esencia masculina, uniendo los opuestos de masculino y femenino en afecto mutuo. Es esencialmente asimilativa y benigna, abrazando otras funciones bastante dispares. Puede dar la victoria militar, el éxito sexual, buena fortuna y prosperidad. En un contexto, ella es la diosa de las prostitutas; en otro, aleja el corazón de los hombres y mujeres del vicio sexual a la virtud.[13]

Se han encontrado imágenes de Venus en murales domésticos, mosaicos y santuarios domésticos (lararia). Petronio, en su Satiricón, sitúa una imagen de Venus entre los Lares (dioses domésticos) del lararium[14] del hombre libre Trimalción. Las futuras novias ofrecían un regalo a Venus "antes de la boda"; la naturaleza del regalo, y su momento, se desconocen. Algunas fuentes romanas dicen que las chicas que se convierten en mujeres ofrecen sus juguetes a Venus; no está claro dónde se hace la ofrenda, diciendo otro que estos regalos se hacen a los Lares.[15] En los juegos de dados, un pasatiempo popular entre todas las clases romanas, el mejor resultado posible era conocido como "Venus".

Señales y símbolosEditar

Aphrodite Anadyomene from Pompeii cropped

Venus en una concha, de la Casa di Venus, Pompeiya. Antes del 79 d.C.

Las señales de Venus son mayoritariamente las mismas que las de Afrodita. En estas se incluyen las rosas, que se ofrecían en los ritos de la Porta Collina de Venus,[16] y, sobre todo, el arrayán o mirto (latín: murtos), que se cultivaba por sus blancas flores dulcemente aromáticas, hojas perennes y sus distintas propiedades médico-mágicas. Las estatuas de Venus, y sus adoradores, llevaban coronas de arrayán en sus festivales.[17] Antes de su adopción en los cultos de Venus, el arrayán se usaba en los ritos de purificación de Cloacina, una diosa etrusco-romana del principal alcantarillado de Roma; luego, la asociación de Cloacina con la planta sagrada de Venus la convirtió en Venus Cloacina. Igualmente, la etimología popular romana transformó a la antigua y desconocida diosa Murcia en "Venus de los mirtos, a quien ahora llamamos Murcia".[18]

Se consideraba que el arrayán era un potente afrodisíaco. El pudendum femenino, particularmente el clítoris, era conocido como murtos (arrayán). Como diosa del amor y el sexo, Venus tenía una función esencial en los ritos prenupciales y noches de bodas romanas, por lo que se usaban arrayanes y rosas en los ramos nupciales. El propio matrimonio no era una seducción, sino una condición legal, bajo la autoridad de Juno; por lo que el arrayán se excluía de la corona nupcial. Venus también era una patrona del vino ordinario tomado diariamente por los romanos; los poderes seductores del vino eran bien conocidos. En los ritos a Bona Dea, una diosa de la castidad femenina,[19] no solo se excluía a Venus, el arrayán o a cualquier cosa masculina, sino que ni se mencionaba. Los ritos permitían a las mujeres beber el vino sacrificial más fuerte, por otra parte reservado para los dioses y hombres romanos; las mujeres se referían eufemísticamente a él como "miel". Bajo esas circunstancias especiales, podían emborracharse religiosa y virtuosamente con vino fuerte, seguras de las tentaciones de Venus. Fuera de este contexto, el vino ordinario (es decir, el vino de Venus) coloreado con aceite de arrayán se consideraba particularmente adecuado para las mujeres.[20]

Los generales romanos que recibían una ovación, una forma menor de triunfo romano, vestían una corona de arrayán, quizás para purificarse a sí mismos y a sus ejércitos del derramamiento de sangre. La ceremonia de ovación fue asimilada a Venus Victrix ("Venus victoriosa"), quien había proporcionado y purificado su victoria relativamente "sencilla".[21][22]

Historia de culto y templosEditar

The Forum of Caesar (built near the Forum Romanum in Rome in 46 BC) and the Temple of Venus Genetrix, Imperial Forums, Rome (21101482544)

Restos del templo de Venus Genetrix en el foro de César, Roma.

El primer templo conocido a Venus fue jurado a Venus Obsequens ("Venus indulgente"[23]) por Quinto Fabio Máximo Gurges en el fragor de la batalla contra los samnitas. Fue dedicado en el 295 a.C., en un lugar cercano a la colina Aventina, fundado supuestamente por multas impuestas a las mujeres romanas por faltas sexuales. Sus ritos y carácter fueron influenciados probablemente o basados en los cultos de la Afrodita griega, que ya estaba extendida en varias formas a través de la Magna Grecia italiana. Su fecha de dedicación conecta a Venus Obsequens al festival Vinalia rustica..[24][25]

En el 217 a.C., en las primeras fases de la segunda guerra púnica contra Cartago, Roma sufrió una desastrosa derrota en la batalla del lago Trasimeno. El oráculo sibilino sugirió que si Venus Erycina ("Venus de Érix/Érice"), diosa patrona de los aliados sicilianos de Cartago, podía ser persuadida para cambiar su alianza, Cartago podría ser derrotada. Roma asedió Érice, ofreció a la diosa un templo magnífico como recompensa por su deserción, capturó su imagen y la llevó a Roma. Fue instalada en un templo en la colina Capitolina, como una de las doce Dii consentes de Roma. Privada de sus características más cartaginesas,[26] esta "Venus extranjeras" se convirtió en la Venus Genetrix ("Venus la madre")[27][27][28] de Roma. En lo que concierne a los romanos, esta fue la llegada de una diosa ancestral a su pueblo. La tradición romana hizo a Venus la madre y protectora del príncipe troyano Eneas, ancestro del pueblo romano. Poco después, la derrota de Cartago demostró la buena voluntad de Venus hacia Roma, sus conexiones con el mítico pasado troyano y su apoyo a su hegemonía política y militar.[29]


El culto capitolino a Venus parece haber sido reservado a los romanos de mayor rango. En el 181 a.C. se estableció un culto independiente a Venus Erycina, como deidad de la fertilidad,[30] en un distrito tradicionalmente plebeyo fuera de la frontera sagrada de roma, cerca de la Porta Collina. El templo, la diosa y sus ritos probablemente retuvieron muchos rasgos de los ritos y carácter originales. [30][31][31]Igualmente, se estableció en el 114 a.C. un santuario a Venus Verticordia ("Venus la cambiadora de corazones"), pero con conexiones a un antiguo culto de Venus-Fortuna, "ligada al peculiar ambiente de la Aventina y el Circo Máximo". Era un contexto fuertemente plebeyo para el culto de Venus, en contraste a su culto aristocrático como una "diosa de todo" estoica y epicúrea.[32]

Hacia finales de la república romana, algunos líderes romanos reclamaron favores personales a Venus. El general y dictador Sila adoptó Félix ("afortunado") como sobrenombre, reconociendo su deuda a la buena suerte venida del cielo y su deuda particular a Venus Felix, por su carrera militar y política extraordinariamente afortunada.[33] Su protegida Pompeyo compitió por el apoyo de Venus, dedicándole (en el 55 a.C.) un gran templo a Venus Victrix como parte de su nuevo teatro lujosamente nombrado y celebrando su triunfo en el 54 a.C. con monedas que la mostraban coronada con laureles triunfales.[34]

El anterior amigo, aliado y luego oponente de Pompeyo, Julio César, fue aún más lejos. Reclamó los favores de Venus Victrix en sus éxitos militares y de Venus Genetrix como su ancestra divina personal - aparentemente una duradera tradición familiar entre los Julii. Cuando César fue asesinado, su heredero, Augusto, adoptó ambas reclamaciones como prueba de su adecuación inherente para el puesto y la aprobación divina de su gobierno.[35] El nuevo tempo de Augusto a Marte Ultor, padre divino del fundador legendario de Roma, Rómulo, habría subrayado este punto, con la imagen de Marte vengativo "casi con certeza" acompañado por la de su consorte divina Venus, y posiblemente una estatua del fallecido y deificado César.[36]

Vitruvio recomienda que cualquier nuevo templo de Venus se sitúe bajo las reglas dejadas por los arúspices etruscos y construidos "cerca de la puerta" de la ciudad, donde es menos probable que contamine a "las matronas y juventud con la influencia de la lujuria". Encuentra el estilo corintio, esbelto, elegante, enriquecido con hojas ornamentales y rematado con volutas, apropiado para el carácter y disposición de Venus.[37] Vitruvio recomienda el espacio más amplio posible entre las columnas del templo, produciendo un espacio luminoso y aireado, ofreciendo el templo de Venus en el foro del César como ejemplo de cómo no hacerlo; está densamente organizado, con un ancho conjunto de columnas que oscurecen el interior, esconden las puertas del templo y abarrotan los pasillos, por lo que las matronas que desean honrar a la diosa deben entrar en una sola fila en vez de tomadas del brazo.[38]

En el 135 d.C., el emperador Adriano inauguró un templo a Venus y Roma Aeterna (Roma eterna) en la colina Veliana de Roma, subrayando la unidad imperial de Roma y sus provincias, y convirtiendo a Venus en la genetrix protectora de todo el estado romano, sus gentes y suertes. Era el templo más grande en la antigua Roma.[39]


FestivalesEditar

Dea Barberini Massimo

Fresco con Venus sedente, restaurado como personificación de Roma en el llamado "Dea Barberini" ("diosa Barberini"); obra de arte romana, datado de la primera mitad del siglo IV d.C., de una habitación cercana al baptisterio de San Juan de Letrán

A Venus le fue ofrecida el culto oficial (patrocinado por el estado) en ciertos festivales del calendario romano. Su mes sagrado era abril (Latín: Mensis Aprilis) que los etimólogos romanos entendían que derivaba de aperire, "abrir", con referencia al florecimiento primaveral de árboles y flores.[40]

Veneralia (1 de abril) se celebraba en honor de Venus Verticordia y Fortuna Virilis (Viril o de buena fortuna), cuyo culto probablemente era el más antiguo de los dos. Venus Verticordia fue inventada en el 220 a.C., en respuesta al consejo del oráculo sibilino durante las guerras púnicas,[41] cuando se interpretaron una serie de prodigios como el disgusto divino por las ofensas sexuales entre los romanos de toda categoría y clase, incluyendo varios hombres y tres vírgenes vestales.[42] Su estatua fue dedicada por una mujer joven, elegida como la más pudica (púdica) en Roma por un comité de matronas romanas. Al principio, su estatua se albergó probablemente en el templo de Fortuna Virilis, quizás como refuerzo divino contra los fracasos morales y religiosos percibidos de su culto. En el 114, Venus Verticodia recibió su propio templo.[43] Debía persuadir a los romanos de ambos sexos y todas las clases, casados o no, para atesorar las propiedades sexuales tradicionales y la moralidad que se sabía que satisfacía a los dioses y beneficiaba al estado. Durante sus ritos, se tomaba su imagen del templo al baño masculino, donde era desvestida y bañada en agua caliente por sus asistentes femeninas, luego engalanada con arrayán. Las mujeres y hombres pedían ayuda a Venus Verticordia en asuntos del corazón, sexo, esponsales y matrimonio. Para Ovidio, la aceptación de Venus del epíteto y sus responsabilidades asistenciales representaban un cambio de actitud en la propia diosa.[44]

Vinalia urbana (23 de abril), un festival del vino compartido por Venus y Júpiter, rey de los dioses. Venus era patrona del vino "profano", para el uso humano diario. Júpiter era el patrón del vino más fuerte y puro, de grado sacrificial, y controlaba el tiempo del que dependería la cosecha otoñal de la uva. En este festival, hombres y mujeres bebían la nueva cosecha del vino ordinario no sagrado en honor de Venus, cuyos poderes proporcionaban a la humanidad de este regalo. Las mujeres de clase alta se reunían en el templo capitolino de Venus, donde se vertía una libación de la cosecha del año anterior, sagrada de Júpiter, en una zanja cercana.[45] Las chicas comunes (vulgares puellae) y las prostitutas se reunían en el templo de Venus fuera de la Porta Collina, donde le ofrecían arrayán, menta y juncos escondidos en ramos de rosas, y le pedían "belleza y favor popular" y hacerse "encantadora y ocurrente".[46]

Vinalia Rustica (19 de agosto), originalmente un festival rústico latino del vino, el crecimiento vegetal y la fertilidad. Esta era verdaderamente el festival más antiguo de Venus, asociándose con su forma más antigua, Venus Obsequens. Los jardines de las cocinas y mercados, y probablemente los viñedos, estaban dedicados a ella.[47] Las opiniones romanas diferían en de quién era el festival. Varrón insiste que el día era sagrado para Júpiter, cuyo control del tiempo gobernaba la maduración de las uvas; pero la víctima sacrificial, una cordera (agna), puede evidenciar que llegó a pertenecer solo a Venus.[48][49]

Un festival de Venus Genetrix (26 de septiembre) se celebraba bajo los auspicios estatales desde el 46 a.C. en su templo en el foro de César, en cumplimiento con un voto de Julio César, que reclamó su favor personal como su patrona divina y diosa ancestral del clan juliano. César dedicó el templo durante su profuso triunfo cuádruple extraordinario y nunca visto. Al mismo tiempo, él era pontifex maximus y magistrado mayor de Roma; se cree que el festival marca un ascenso sin precedentes de un culto personal, familiar a uno del estado romano. El heredero de César, Augusto, hizo muchas de estas asociaciones personales y familiares con Venus como deidad imperial.[50] Los ritos del festival se desconocen.

EpítetosEditar

Roman - Venus - Walters 54966

Imagen imperial de Venus sugiriendo influencia de Siria o Palestina, o del culto de Isis.[51]

Como otras importantes deidades romanas, Venus tenía varios epítetos que se referían a sus distintos aspectos de culto, funciones y sus similitudes funcionales a otras deidades. Sus "poderes originales parecen haberse extendido ampliamente por la afición de los romanos por la etimología popular y por la prevalencia de la idea religiosa nomen-omen que sancionaba cualquier tipo de identificación hecha de esta manera".[52]

Venus Acidalia, en la Eneida (1.715-722, como mater acidalia) de Virgilio. Servio especula que es una mención a la "fuente de Acidalia" (fons acidalia) donde se decía que se bañaban las Gracias (hijas de Venus): pero también lo relaciona con la palabra griega para "flecha", y por consiguiente "flechas de amor" y "cuidados y dolores" del amor. Ovidio usa acidalia solo en el último significado. Es probablemente una presunción literaria, no un epíteto de culto.[53]

Venus Caelestis (Venus celestial), usado desde el siglo II d.C. para Venus como un aspecto de la diosa suprema sincretizada. Venus Caelestis es la recipiente romana conocida más antigua de un taurobolio (una forma de sacrificio de un toro), realizado en su santuario en Pozzuoli el 5 de octubre del 134. Esta forma de la diosa, y el taurobolio, se asocian con la "diosa siria", comprendida como un equivalente tardío de Astarté o la Magna Mater romana, siendo esta otra supuesta "madre de los romanos" troyana.[54]

Venus Calva ("Venus la calva"), una forma legendaria de Venus, atestiguada solo en las escrituras romanas postclásicas que ofrecen varias tradiciones para esta apariencia y epíteto. En una, conmemora la ofrenda virtuosa por las matronas romanas de su propio pelo para hacer cuerdas de ardo durante el asedio de Roma. En otra, la esposa del rey Anco Marcio y otras mujeres romanas perdieron el pelo durante una epidemia; en esperanza por su restauración, las mujeres no afectadas sacrificaron su propio pelo a Venus.[55]

Venus Cloacina ("Venus la purificadora"); una fusión de Venus con la diosa etrusca del agua Cloacina, que tenía un antiguo santuario sobre el desagüe de la Cloaca Maxima, originalmente un arroyo posteriormente cubierto para funcionar como la alcantarilla principal de Roma. El santuario contenía una estatua de Venus, cuyos ritos probablemente se enfocaban en purificar las aguas contaminadas de las alcantarillas y los aires nocivos.[56] Plinio el viejo, señalando a Venus como una diosa de la unión y la reconciliación, identifica el santuario con un episodio legendario de la historia inicial de Roma, cuando los belicosos romanos y sabinos, llevando ramas de arrayán, se reunieron allí para hacer la paces.[57]

Venus Erycina ("Venus de Érix/Érice"), capturada de Sicilia y venerada en la forma romanizada por la élite y las matronas respetables en un templo sobre la colina Capitolina. Un templo posterior, fuera de la Porta Collina y la frontera sagrada de Roma, puede haber conservados algunos rasgos ericinos de su culto. Se consideraba adecuado para las "chicas comunes" y prostitutas.[58][59]

Seduzione tra marte e venere, alla presenza di un amorino e ancella, da casa dell'amore punito a pompei, 9249, 02

Marte seduciendo a Venus en un fresco de Pompeya, siglo I d.C.

Venus Frutis honrada por todos los latinos con un culto federal en un templo llamado Frutinal en Lavinium.[60] Las inscripciones encontradas en Lavinium son testigo de la presencia de cultos federales, sin dar detalles precisos.[61]

Venus Felix ("Venus afortunada"), probablemente un epíteto tradicional, luego adoptado por el dictador Sila. Era el título de culto de Venus en el templo de Adriano a Venus Felix et Roma Aeterna en la Vía Sacra. Este epíteto también se usó para una escultura concreta en los Museos Vaticanos.

RSC 0022 - transparent background

Julio César, con Venus sosteniendo a Victoria en el reverso, de de febrero o marzo del 44 a.C.

Venus Genetrix ("Venus la madre"), como una diosa de la maternidad y domesticidad, con un festival el 26 de septiembre, una ancestra personal del linaje juliano y, más ampliamente, la ancestra divina del pueblo romano. Julio César dedicó un templo de Venus Genetrix el 46 a.C. Este nombre se unía a un tipo iconológico de estatua de Afrodita/Venus.

Venus Heliopolitana ("Venus de Heliópolis siriaca"), venerada en Baalbek. Una forma de Ashtart que formaba parte de la triada heliopolitana, en la que era la consorte de Júpiter (Ba'al) y madre de Mercurio (Adón).

Venus Kallipygos ("Venus la de las bellas nalgas"), venerada en Siracusa.

Venus Libertina (Venus la liberta"), probablemente surgiendo a través de la similitud semántica y tonos culturales entre libertina (como "una mujer libre") y lubentina (posiblemente "placentera" o "apasionada"). Otros títulos o variantes adquiridos por Venus por el mismo proceso, o por variación ortográfica, son Libentia, Lubentina y Lubentini. Venus Libitina conecta a Venus con la diosa patrona de los funerales y enterradores, Libitina; un templo se dedicó a Venus Libitina en la arboleda de Libitina en la colina de Esquilino, "poco después del 300 a.C.".[62]

Venus Murcia ("Venus del arrayán"), combinando a Venus con la diosa poco conocida Murcia (o Murcus o Murtia). Murtia estaba asociada con el Mons Murcia de Roma (la altura menor del Aventino), y tenía un santuario en el Circo Máximo. Algunas fuentes la asocian con el arrayán. Los escritores cristianos la describieron como una diosa del perezoso y vago.[63]

Venus Obsequens ("Venus indulgente"[23]), el primer epíteto romano de Venus atestiguado. Se usaba en la dedicación de su primer templo romano, el 19 de agosto del 295 a.C., durante la tercera guerra Samnita por Quinto Fabio Máximo Gurges. Se situó en algún cerca de la colina Aventina y el Circo Máximo, con un papel central en la Vinalia Rustica. Supuestamente estaba fundada por las multas impuestas en las mujeres culpables de adulterio.[64]

Crispina Augusta-aureus-RIC 0287

Brutia Crispina, esposa de Cómodo, con Venus entronada sosteniendo a Victoria en el reverso.

Venus Physica: Venus como una fuerza creativa natural universal que informa al mundo físico. Es dirigida como "Alma Venus" ("Madre Venus") por Lucrecio en las líneas introductorias de su vívida exposición poética de la física y filosofía epicúrea, De Rerum Natura. Parece haber sido la favorita del patrón de Lucrecio, Cayo Memio.[65] La diosa protectora de Pompeya era Venus Physica Pompeiana, que tenía una distintiva forma local como una diosa del mar y el comercio. Cuando Sila capturó a Pompeya de los samnitas, la recolonizó con sus veteranos y la renombró en honor a la protectora divina Venus y de su propia familia como Colonia Veneria Cornelia (por las afirmaciones de Sila del favor de Venus).[66]

Venus Urania ("Venus celestial"), usada como título de un libro de Basilius von Ramdohr, un relieve de Pompeo Marchesi y una pintura de Christian Griepenkerl (cf. Aphrodite Urania). Venus Verticordia ("Venus la cambiadora de actitud").

Venus Victrix ("Venus la victoriosa"), un aspecto romanizado de la Afrodita armada que los griegos heredaron del este, donde la diosa Ishtar "siguió siendo una diosa de la guerra y Venus podía traer la victoria a un Sila o un César".[67] Pompeyo, protegido de Sila, luchó con su patrón y con César por el reconocimiento público como su protegido. En el 55 a.C., le dedicó un templo sobre su teatro en el campo de Marte. Tenía un santuario en la colina Capitolina y festivales el 12 de agosto y 9 de octubre. Se le dedicaba un sacrificio anual en la última fecha mencionada. En el arte neoclásico, sus epítetos como Victrix suelen usarse en el sentido de "Venus victoriosa sobre los corazones de los hombres" o en el contexto del Juicio de Paris (p.ej.: Venus Victrix de Canova, un retrato semidesnudo reclinado de Paulina Bonaparte).

Mitología y literaturaEditar

Mars and Venus MAN Napoli Inv9248

El mural (mediados del siglo I d.C.) de la Casa de Venus y Marte en Pompeya toma su nombre.

Como la mayoría de divinidades importantes de la mitología romana, el concepto literario de Venus está tomado de la mitología literaria griega de su equivalente, Afrodita. En algún mito latino, Cupido era el hijo de Venus y Marte, el dios de la guerra. En otras épocas, o en mitos y teologías paralelos, Venus se entendía como la consorte de Vulcano. Virgilio, en elogio a su patrón Augusto y la gens Julia, embelleció la conexión existente entre Venus, a quien Julio César había adoptado como su protectora, y Eneas. El Eneas de Virgilio es guiado a Latium por Venus en su forma celestial, la estrella del alba, brillando fuertemente ante él en el cielo diurno; mucho después, asciende el alma del César al cielo.[68] En Fasti de Ovidio, Venus va a Roma porque ella "prefería ser venerada en la ciudad de su propia descendencia".[69] En el relato poético de Virgilio de la victoria de Octavio en la batalla naval de Accio, el futuro emperador se alía con Venus, Neptuno y Minerva. Los oponentes de Octavio, Antonio, Cleopatra y los egipcios, asistidos por las extrañas e inútiles deidades egipcias como el "ladrador" Anubis, pierden la batalla.[70]

Anquises y Afrodita - Afrodisias

Un velificans de Venus-Afrodita sosteniendo un niño, probablemente Eneas,[71] mientras Anquises y Luna-Selena miran (relieve de la época romana de Afrodisias)

En su interpretatio romana del panteón germánico durante los primeros siglos de nuestra era, Venus se identificó con la diosa germánica Frijjo, dando lugar a la traducción "Friday" para dies Veneris".

En el arteEditar

Arte clásicoEditar

Pompeii - Officina di Verecundus - Venus 2

Venus en una cuádriga de elefante, fresco de Pompeya, siglo I d.C.

El arte romano y helenístico produjeron muchas variaciones de la diosa, frecuentemente basadas en la Afrodita de Cnido de estilo praxiteliano. Muchos desnudos femeninos de este periodo de escultura cuyos modelos se desconocen en la historia de arte moderno convencionalmente se llaman "Venuses", incluso si originalmente representaban una mujer moral ya que usarse como una estatua de culto de una diosa. Algunos ejemplos incluyen:

  • Venus de Milo (130 a.C.)

Venus de Medici

  • Venus capitolina
  • Venus esquilina
  • Venus Felix
  • Venus de Arles
  • Venus Anadiomena
  • Venus, Pan y Eros
  • Venus Genetrix
  • Venus de Capua
  • Venus Calipigia
  • Venus Pudica

Arte medievalEditar

Arte en la tradición clásicaEditar

Venus se convirtió en el tema popular de pintura y escultura durante el periodo renacentista en Europa. Como una "figura clásica para quien la desnudez es su estado natural, era socialmente aceptable mostrarla desnuda. Como la diosa de la sexualidad, estaba justificada un grado de belleza erótica en sus representaciones, que apelaba a muchos artistas y a sus patrones. Con el tiempo, venus llegó a referirse a cualquier representación en el arte posclásico de una mujer desnuda, incluso cuando no había indicaciones de que el tema fuera la diosa.

  • El nacimiento de Venus (Botticelli) (c. 1485)
  • Venus dormida (c. 1501)
  • Venus de Urbino (1538)
  • Venus del espejo (c. 1555)
  • Venus del espejo (Velazquez) (1599-1560)
  • Olympia (Manet) (1863)
  • El nacimiento Venus (Cabanel) (1863)
  • El nacimiento de Venus (Bouguereau) (1879)
  • Venus de Cherchell, museo Gsell en Algeria
  • Venus Victrix y Venus Italica por Antonio Canova

En el campo del arte prehistórico, desde su descubrimiento en 1908 de la llamada "Venus de Willendorf", las pequeñas esculturas neolíticas de formas femeninas redondeadas han sido referidas convencionalmente como figuras de Venus. Aunque el nombre de la deidad actual se desconoce, el contraste conocido entre las obesas y fértiles figuras de culto y la idea clásica de Venus ha ofrecido resistencia a la terminología.

ReferenciasEditar

  1. Charlton T. Lewis, Charles Short, A Latin Dictionary, 1879, "Venus", (B, Transf., at perseus.org.
  2. Walde & Hofmann, Lateinisches etymologisches Wörterbuch, 3rd ed. 1938, vol. 2, p. 752-753.
  3. J. Pokorny, Indo-European Etymological Dictionary, p. 1146-1146.
  4. . The American Heritage Dictionary of the English Language: Fourth Edition. 2000.. Consultado el día 2016-11-13.
  5. Etymonline link (Harper).
  6. See also William W.Skeat Etymological Dictionary of the English Language New York, 2011 (first ed. 1882) s. v. venerable, venereal, venial.
  7. Mallory, J. P., and Adams, D. Q. (Editors), Encyclopedia of Indo-European Culture, Taylor & Francis, 1997, p. 158. ISBN: 1-884964-98-2
  8. Schilling, R., p. 146.
  9. Eden, p. 458ff. Eden discute posibles asociaciones entre Venus de Érice y la especie del género brassica, Eruca sativa (conocida como rúcula), que los romanos consideraban afrodisiaca.
  10. R. Schilling La religion romaine de Venus depuis les origines jusqu'au temps d' Auguste Paris, 1954, pp. 13–64
  11. R. Schilling "La relation Venus venia", Latomus, 21, 1962, pp. 3–7
  12. Conectada a través de una forma adjetival *venes-no-: William W. Skeat ibid. s.v. "venom"
  13. Staples, Ariadne, From Good Goddess to vestal virgins: sex and category in Roman religion, Routledge, 1998, pp. 12, 15-16, 24 - 26, 149 - 150: La teología de Varrón identifica a Venus con el agua como un aspecto del principio femenino. Para generar vida, la matriz acuosa del vientre requiere el calor viril del fuego. Para mantener la vida, el agua y el fuego deben estar equilibrados; el exceso de uno, o su antagonismo mutuo, son improductivos o destructivos.
  14. Kaufmann-Heinimann, en Rüpke (ed), 197–8.
  15. Hersch, Karen K., The Roman Wedding: Ritual and Meaning in Antiquity, Cambridge University Press, 2010, pp. 66 - 67.
  16. Eden, P.T., Venus and the Cabbage, Hermes, 91, (1963), p. 456, citando Ovid, Fasti 4, 869-870 cf. I35-I38; Ovidio describe sus ritos observados en el comienzo de la época imperial, cuando los alrededores del templo eran parte de los jardines de Salustio.
  17. Versnel, H. S., Inconsistencies in Greek and Roman Religion, Vol. 2, Transition and reversal in myth and ritual, Brill, 1994, p. 262 [1]
  18. Eden, pp. 457 - 8, citando a Plinio el viejo, Historia natural, Libro 15, 119 - 121. Murcia tenía un santuario en el Circo Máximo.
  19. "Bona Dea" significa "la buena diosa". También era una "diosa de las mujeres".
  20. Versnel, H. S., Inconsistencies in Greek and Roman Religion, Vol. 2, Transition and reversal in myth and ritual, Brill, 1994, p. 262; see also Versnel, H.S., "The Festival for Bona Dea and the Thesmophoria", Greece & Rome, Second Series, 39, 1, (Apr., 1992), p. 44, citando Plutarco, Quaestiones Romanae, 20.
  21. En el triunfo romano, el general era llevado por un carro de cuatro caballos ante sus tropas. Llevaba la corona de laurel de Júpiter y era aplaudido como personificación de Júpiter durante un día - o un rey, por otro nombre. Ver Mary Beard, The Roman Triumph, The Belknap Press, 2007.
  22. Brouwer, Henrik H. J., Bona Dea, The Sources and a Description of the Cult, Études préliminaires aux religions orientales dans l'Empire romain, 110, Brill, 1989: citando Plinio el viejo, Historia natural, Libro 23, 152 - 158 y libro 15, 125.
  23. 23,0 23,1 "The Oxford Encyclopedia of Ancient Greece and Rome", v. 1, p. 167
  24. Eden, P.T., "Venus and the Cabbage" Hermes, 91, (1963) p. 456.
  25. Schilling, R. La Religion romaine de Venus, BEFAR, Paris, 1954, p.87, sugiere que Venus comenzó como una abstracción de cualidades personales, asumiendo luego atributos de Afrodita.
  26. Su forma siciliana probablemente combinaba elementos de Afrodita y una Astarté cartago-fenicia más guerrera.
  27. 27,0 27,1 Beard et al, Vol 1., pp. 80, 83: see also Livy Ab Urbe Condita 23.31.
  28. Orlin, Eric (2007), in Rüpke, J, ed. A Companion to Roman Religion, Blackwell publishing, p. 62.
  29. La conexión de Venus con Troya puede trazarse a la historia épica mítica de la guerra de Troya y el juicio de Paris, en el que el príncipe troyano Paris eligió a Afrodita por encima de Hera y Atenea, sentando las bases de los sucesos que llevarían a la guerra entre los griegos y los troyanos y, finalmente, a la destrucción de Troya. En el mito de fundación de Roa, Venus era la madre divina del príncipe troyano Eneas y, por tanto, ancestra divina del pueblo romano al completo. Mary Beard, The Roman Triumph, The Belknap Press, 2007, p. 23. Las guerras púnicas vio una introducciones muy similares de cultos extranjeros, incluyendo el culto frigio de Magna Mater, que también tenía conexiones míticas con Troya. Ver también Beard et al., Vol. 1, p. 80.
  30. 30,0 30,1 Lipka, Michael, Roman Gods: A Conceptual Approach, Brill, 2009, pp. 72-73: Lipka gives a foundation date of 181 BC for Venus' Colline temple.
  31. 31,0 31,1 Orlin, Eric M., "Foreign Cults in Republican Rome: Rethinking the Pomerial Rule", Memoirs of the American Academy in Rome, Vol. 47 (2002), pp. 4, 8, 14.
  32. Mario Torelli, Typology and Structure of Roman Historical Reliefs, University of Michigan Press, 1992, pp. 8 - 9: la ideología aristocrática de una Venus aún más helenizada "se resume en la famosa invocación a Venus Physica en el poema de Lucrecio"
  33. El griego original de Plutarco traduce su nombre adoptado, Felix, como Epaphroditus (amado de Afrodita); ver Plutarco, Sila 19.9.
  34. Beard, 2007, pp. 22 - 23.
  35. Orlin, en Rüpke (ed), pp. 67 - 69: "En la batalla de Farsalia, César también juró en un templo, en el mejor estilo republicano, a Venus Victrix, casi como si invocara a la protectora de Pompeyo a su lado en forma de una evocatio. Allí tres años después, la derrota de Pompeyo en la batalla de Accio, César dedicó su nuevo foro romano, completo con un templo a su ancestra Venus Genetrix, "aparentemente un cumplimiento del voto". La diosa ayudó a proporcionar un aura divina para su descendiente, preparando el camino para el propio culto de César como un divus y la institución formal del culto imperial romano.
  36. Beard et al., Vol 1, pp. 199 - 200.
  37. Inmediatamente tras estas observaciones, Vitruvio prescribe el mejor posicionamiento para los dos consortes divinos de Venus, Vulcano y Marte. Vulcano debe estar fuera de la ciudad, para reducir los daños del fuego, que es su elemento; Marte también debe estar fuera de la ciudad, para que "ninguna disputa armada moleste la paz de los ciudadanos, y que su divinidad pueda, además estar lista para conservarlos para sus enemigos y los peligros de la guerra". Book 1, 7,1.
  38. El estilo abierto con espacios grandes preferido por Vitruvio es eustylos. El estilo lleno de pilares que critica es pycnostylos. Book 3, 1, 5.
  39. Ver James Grout, Encyclopedia Romana, "Temple of Venus and Rome," online. Ver también Beard et al., Vol. 1, pp. 257 - 8, 260.
  40. El origen se desconoce, pero puede derivar de Apru, la forma etrusca del nombre griego de Afrodita.[2]
  41. En los libros sibilinos (Valerio Máximo, 8. 15. 12) o la Sibila de Cumas (Ovidio, Fasti, 4. 155 - 62).
  42. Ver Staples, Ariadne, From Good Goddess to vestal virgins: sex and category in Roman religion, Routledge, 1998, pp. 105 - 9.
  43. Carter, Jesse Benedict, "The Cognomina of the Goddess 'Fortuna,'" Transactions and Proceedings of the American Philological Association, Vol. 31, 1900, p. 66. [3]
  44. Langlands, p. 59, citando a Ovidio, Fasti, 4. 155 - 62. Los romanos consideraban las éticas personales o la mentalidad como funciones del corazón.
  45. Olivier de Cazanove, "Jupiter, Liber et le vin latin", Revue de l'histoire des religions, 1988, Vol. 205, Issue 205-3, pp. 245-265 persee
  46. Staples, p. 122, citando a Ovidio, Fasti, 4,863 - 872.
  47. Los horticultores pueden haber estado implicados en las dedicatorias como un gremio corporativo: ver Eden, P.T., "Venus and the Cabbage" Hermes, 91, (1963) p. 451.
  48. For associations of kind between Roman deities and their sacrificial victims, see Victima.
  49. Lipka, Michael, Roman Gods: A Conceptual Approach, Brill, 2009, p. 42; citing Varro, Lingua Latina, 6. 16; La negación explícita de Varrón de que el festival pertenece a Venus implica su reconocimiento de la opinión común y escolar común. Lipka ofrece su aparente contradicción como un ejemplo de dos cultos romanos que ofrecen "foci funcional complementaria".
  50. Sila pudo haber sentado algún tipo de precedente, pero no hay pruebas de que le construyera un templo. La asociaciones de César con Venus tanto como diosa personal y estatal pudieron haberse propagado en las provincias romanas. Ver James Rives, "Venus Genetrix outside Rome", Phoenix, Vol. 48, No. 4 (Winter, 1994), pp. 294-306.
  51. Description del Museo de Arte Walters
  52. Ver Eden, p. 457. Para una exposición adicional del nomen-omen (u nomen est omen) ver Del Bello, Davide, Forgotten paths: etymology and the allegorical mindset, The Catholic University of America Press, 2007, p.52 ff. [4]
  53. O'Hara, J ames J., "The Significance of Vergil's Acidalia Mater, and Venus Erycina in Catullus and Ovid", Harvard Studies in Classical Philology, Vol. 93, 1990, pp. 335-342
  54. Turcan, p. 141 - 143.
  55. R. Schilling La religion romaine de Venus depuis les origines jusqu'au temps d'August Paris, 1954, pp. 83–89: "L'origine probable du cult de Venus". Ashby (1929) encuentra la existencia a un templo de Venus Calva "muy dudosa"; ver Samuel Ball Platner (completed and revised by Thomas Ashby), A Topographical Dictionary of Ancient Rome, London, Oxford University Press, 1929, p551.[5]
  56. Eden, p. 457, citando a Plinio el viejo, Historia natural, Libro 15, 119 - 121.
  57. Plinio el viejo, Historia natural, 15, 119, citado en Wagenvoort, p. 180.
  58. Beard et al., Vol 1., pp. 80, 83: ver también Livy Ab Urbe Condita 23.31.
  59. Thomas A. J. McGinn, Prostitution, Sexuality, and the Law in Ancient Rome, Oxford University Press, 1998, p.25.
  60. Paulus-Festus s. v. p. 80 L: Frutinal templum Veneris Fruti. Strabo V 3, 5: "A medio camino entre Ostia y Antium yace Lavinium que tiene un santuario de Afrodita común a todas las naciones latinas, pero que está bajo el cuidado de los ardeos, que tienen confiada la tarea de intendentes".
  61. CIL X 797: "Sp. Turrianus Proculus Gellianus... pater patratus...Lavinium sacrorum principiorum p(opuli) R(omani) Quirt(ium) nominisque Latini qui apud Laurentis coluntur". Cited in B. Liou-Gilles "Naissance de la ligue latine. Mythe et culte de fondation" in Revue belge de philologie et d'histoire 74 1996 1 p.85.
  62. Ver Eden, p. 457. Varro rationalises the connections as "lubendo libido, libidinosus ac Venus Libentina et Libitina" (Lingua Latina, 6, 47).
  63. Agustín, De civitate Dei, IV. 16; Arnobio, Adversus Nationes, IV. 9. 16; Murcus en Livio, Ab Urbe Condita, 1, 33, 5 - cf murcidus = "slothful".
  64. Staples, Ariadne, From Good Goddess to vestal virgins: sex and category in Roman religion, Routledge, 1998, p. 89.
  65. Elisabeth Asmis, "Lucretius' Venus and Stoic Zeus", Hermes, 110, (1982), p. 458 ff.
  66. A. Lill, "Myths of Pompeii: reality and legacy", Baltic Journal of Art History, 2011, p. 141, online (accessed 19 August 2013)
  67. Por lo que Walter Burkert, en Homo Necans (1972) 1983:80, señala a C. Koch en "Venus Victrix" en Realencyclopädie der klassischen Altertumswissenschaft, 8 A860-64.
  68. Venus como una guía y protectora de Eneas y sus descendientes es un motivo frecuente en la Eneida. Ver discusión a través de M. F. Williams, The Sidus Iulium, the divinity of men, and the Golden Age in Virgil‟ s Aeneid, Leeds International Classical Studies, 2003 . Archived copy. Archivado del original en 2014-06-11. Consultado el día 2014-03-23.
  69. Orlin, Eric M., "Foreign Cults in Republican Rome: Rethinking the Pomerial Rule", Memoirs of the American Academy in Rome, Vol. 47 (2002) University of Michigan Press, p. 4, note 14, citando a Ovidio, Fasti, 4.876.
  70. Virgilio, Eneida, 8.696-700.
  71. A veces interpretado como Eros-Cupido, como un símbolo de la unión sexual de la diosa y Anquises, pero quizás aludiendo también a la escena de la Eneida cuando Dido sostiene a Cupido disfrazado como Ascanio en su regazo y se enamora de Eneas.