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Véase Satán y Diablo

Lucifer, Luzbel o el Serafín del Talento es el nombre referido al Diablo. Como tal, Lucifer es una interpretación de la palabra hebrea הֵילֵל en la Vulgata latina,[1] que tradujeron la palabra como lucifer, "la estrella del alba, el planeta Venus" o, como adjetivo, "portador de luz".[2] En la civilización grecorromana, la estrella del alba se personificaba como el dios pagano Eósforo.

HistoriaEditar

Hace Millones de años Dios creó a los Jerubines y los Querubines, pero también creo a los Arcángeles quienes eran seres superiores a un Jerubin ordinario. Uno de ellos era Lucifer, él era amado por todos los Ángeles. pero al ver que los Ángeles amaban mas a Dios que a él, dejo que la maldad lo consumiera transformándose en Satanás. Con su nuevo poder consiguió seguidores convirtiéndolos en seres terribles y con eso comenzó la rebelión. Dios al ver esto mando a una legión de Ángeles comandado por el Arcángel Miguel para detenerlos, al ser derrotados Dios como castigo Desterró a Lucifer y a todos sus seguidores al Infierno por toda la eternidad.

En Isaías 14:12Editar

Paradise Lost 12

La caída de Lucifer, ilustración de Gustave Doré para El paraíso perdido de John Milton.

La palabra hebrea, transliterada como Hêlêl[3] o Heylel[4] aparece una vez en la Biblia hebrea y significa "brillante, portador de luz". La Septuaginta muestra הֵילֵל en griego como ἑωσφόρος (heōsphoros),[5][6][7] un nombre, literalmente "portador del alba", para la estrella del alba.[8]

Según exégesis judías y cristianas,[9] en el libro de Isaías, capítulo 14, el rey de Babilonia, Nabucodonosor II, conquistador de Jerusalén, es condenado en una visión profética del profeta Isaías y es llamado la "Estrella del alba" (planeta Venus).[10][11] En este capítulo, el texto hebreo dice: הֵילֵל ;בֶּן-שָׁחַר (Helel ben Shachar, "brillante, hijo de la mañana").[12] "Helel ben Shahar" puede referirse a la estrella del alba, pero el texto de Isaías 14 no indica si Helel era una estrella o planeta.[13][14]

La tradición cristiana posterior llegó a usar la palabra latina para "estrella del alba", lucifer, como el nombre propio ("Lucifer") del Diablo antes de su caída.[15] Como resultado, "Lucifer se ha convertido en un mote para Satán o el Diablo en la iglesia y en la literatura popular",[1] como en Inferno de Dante Alighieri, Lucifer de Joost van den Vondel y Paraíso Perdido de John Milton.[7] Sin embargo, la palabra latina no se usaba exclusivamente de esta manera, aplicándose también a otros, incluso a Jesús. La imagen de la estrella del alba caída del cielo es considerada por los académicos que tiene un paralelismo en la mitología cananita.

EtimologíaEditar

La traducción de הֵילֵל como "Lucifer" se ha abandonado en las traducciones modernas de Isaías 14:12, que interpretan הֵילֵל como "lucero", "lucero del alba", "lucero del amanecer", "estrella luciente", aunque aún se puede ver como "Lucifer" (Jubilee Bible 2000 (Spanish) (JBS)) o incluso "Rey de Babilonia" (Traducción en lenguaje actual (TLA)).

El término aparece en el contexto de un oráculo contra un rey muerto de Babilonia,[16] que es mencionado como הילל בן שחר (Hêlêl ben Šāḥar).[17][18] En las versiones modernas, este término comienza tras la afirmación: "Cuando el Señor los haga descansar de su sufrimiento, de su tormento y de la cruel esclavitud a la que fueron sometidos, 4 pronunciarán esta sátira contra el rey de Babilonia". Tras describir la muerte del rey, la burla continúa:

Cita inicio¡Cómo has caído del cielo, lucero de la mañana! Tú, que sometías a las naciones, has caído por tierra. Decías en tu corazón: «Subiré hasta los cielos. ¡Levantaré mi trono por encima de las estrellas de Dios! Gobernaré desde el extremo norte, en el monte de los dioses. Subiré a lo alto de las nubes, seré semejante al Altísimo.» ¡Pero has sido arrojado al sepulcro, a lo más profundo de la fosa! Los que te ven, clavan en ti la mirada y reflexionan en cuanto a tu destino: «¿Y éste es el que sacudía a la tierra y hacía temblar a los reinos, el que dejaba el mundo hecho un desierto, el que arrasaba sus ciudades y nunca dejaba libres a los presos?»Cita final

~ Isaías 12:14-17


J. Carl Laney ha señalado que en los últimos versículos aquí citados, el rey de Babilonia no se describe como un dios o un ángel, sino como un hombre; y que ese hombre pudo no ser Nabucodonosor II, sino su hijo Baltasar de Babilonia. Nabucodonosor fue presionado por un fervor espiritual a construir un templo al dios lunar Sin (posiblemente análogo con Hubal, el dios primario de la Meca preislámica), y su hijo gobernó como regente. Los textos de las escrituras abrahámicas pudieron ser interpretados como un débil usurpando el poder real verdadero y una mofa a la fracasada regencia de Baltasar.[19]

Para el "rey de Babilonia" no nombrado[20] se han propuesto un gran abanico de identificaciones.[21] Incluyen al gobernante babilónico de la época del profeta Isaías,[21] Nabucodonosor II, con quien comenzó la cautividad babilónica de los judíos, o Nabonido,[21][22] y los reyes asirios Tiglatpileser III, Sargón II o Senaquerib.[19][21][23] Herbert Wolf sostenía que el "rey de Babilonia" no era un gobernante específico, sino una representación genérica de toda una serie de gobernantes.[24]

En el mitología romana, el equivalente griego de Fósforo o Eósforo (Έωσφόρος) ‘el portador de la Aurora’ que proviene de la antigua dama oscura Luciferina.

Este concepto se mantuvo en la antigua astrología romana en la noción de la stella matutina (el lucero del alba) contrapuesto a la stella vespertina o el véspero (el lucero de la tarde o véspero), nombres éstos que remitían al planeta Venus, que según la época del año se puede ver cerca del horizonte antes del amanecer o después atardecer.

MitologíaEditar

Mitología cananitaEditar

En la antigua mitología cananita, la estrella del alba se muestra como un dios, Attar, que intentó ocupar el trono de Ba'al y, viéndose incapaz de hacerlo, descendió y gobernó el inframundo.[25][26] EL mito original pudo ser sobre el dios menor Helel intentando destronar al dios mayor cananita El, que vivía en una montaña al norte.[27][28] La reconstrucción del mito de Hermann Gunkel hablaba de un poderoso guerrero llamado Hêlal, cuya ambición era ascender más allá de las otras divinidades estelares, pero tuvo que descender a las profundidades; es así mostrado como una batalla en el que la estrella del alba es incapaz de alcanzar el punto más alto del cielo antes ser desvanecida por el Sol naciente.[29]

En la historia semítica oriental del descenso de Ishtar o Inanna, asociadas con el planeta Venus[30], al inframundo.[28] También puede verse una conexión con el mito de Etana. La Enciclopedia judía comenta:

Cita inicioEl brillo de la estrella del alba, que eclipsa a todas las demás, pero no es visto por la noche, puede haber dado lugar a un mito como el contado de Etana y Zu: él fue llevado por su orgullo a esforzarse por el asiento más alto entre los dioses estelares en la montaña norteña de los dioses...pero fue arrojado por el soberano supremo del Olimpo babilonio.[31]Cita final

~ Enciclopedia judía


El mito griego de Faetón, cuyo nombre, como el de הֵילֵל, significa "el brillante", también ha sido visto de manera similar.[29]

El Comentario Eerdmans sobre la Biblia señala que no se han encontrado pruebas en ningún mito cananita de un dios siendo arrojado desde el cielo, como en Isaías 14:12. Concluye que el paralelismo más cercano con la descripción de Isaías del rey de Babilonia como una estrella del alba caída expulsada del cielo no se encuentra en ningún mito, cananita o no, perdido, sino en las ideas tradicionales de los propios pueblos judíos, reflejados en el relato bíblico de la caída de Adán y Eva, expulsados de la presencia de Dios por querer ser como él, y la imagen de Salmos 82 de los "dioses" e "hijos del Altísimo" destinados a morir y caer.[16] Esta tradición judía también se refleja en seudoepígrafes judíos como 2 Enoc y la Vida de Adán y Eva.[16][31][32]

Mitología clásicaEditar

Altar Selene Louvre Ma508

Una escultura del siglo II de la diosa lunar Selene acompañada por quizás Fósforo y Héspero: los nombres latinos son Luna, Lucifer y Vesper.

En la mitología clásica, Lucifer ("portador de luz" en latín), Fósforo (mismo significado en griego), Eósforo ("traedor del alba" en griego) era una personificador de la estrella del alba como un personaje masculino portando una antorcha,[33] el legendario hijo de Aurora[34] y Céfalo, y padre de Ceix". Apenas hay leyendas sobre Lucifer en la mitología clásica, pero solía presentarse en la poesía anunciando el alba.[33]

LatínEditar

Lucifer (the morning star). Engraving by G.H. Frezza, 1704, Wellcome V0035916

Lucifer (la estrella del alba) representada como un niño alado vertiendo luz de una jarra. Grabado de G.H. Frezza, 1704

Como adjetivo, la palabra latina lucifer significa "portador de luz", aplicándose a la Luna.[2] Como nombre, significaba "estrella del alba" o, en la mitología romana, su personificación divina, como se indica en la sección superior Mitología clásica o, en la poesía, un día en una serie de días.[2]

Isaías 14:12 no es el único lugar de la Vulgata que usa la palabra lucifer. Usa la palabra cuatro veces más, en contextos donde claramente no tiene mención a un ángel caído: 2 Pedro 1:19 (significando "estrella del alba"), Job 11:17 ("la luz de la mañana"), Job 38:32 ("los signos del zodiaco") y Salmos 110:3 ("el alba").[35] Lucifer no es la única expresión que la Vulgata usa para hablar de de la estrella del alba: tres veces usa stella matutina: Eclesiástico 50:6 (refiriéndose a la propia estrella del alba) y Revelaciones 2:28 (De mención incierta) y 22:16 (refiriéndose a Jesús).

En la tradición cristiana, no hay indicativos de que la palabra latina lucifer se refiriera a un ángel caído más allá del texto de la Vulgata. Dos obispos llevaban ese nombre: San Lucifer de Cagliari y Lucifer de Siena.

En latín, la palabra se aplica a San Juan Bautista y es usado como título del propio Jesús en varios himnos cristianos antiguos. El himno matutino Lucis largitor splendide de Hilario de Poitiers contiene la línea: "tu verus mundi lucifer" (eres el verdadero portador de la luz del mundo").[36] Algunos interpretan la mención de la estrella del alba (lucifer) en el himno de Ambrosio Aeterne rerum conditor como una mención alegórica a Jesús y la mención del gallo, el heraldo del día (praeco), en el mismo himno, como mención a San Juan Bautista.[37] Igualmente, en el himno medieval Christe qui lux es et dies, algunos manuscritos tienen la línea "Lucifer lucem proferens".[38]

La palabra latina lucifer también se usa para Jesús en el pregón pascual a Dios respecto al cirio pascual: Flammas eius lucifer matutinus inveniat: ille, inquam, lucifer, qui nescit occasum. Christus Filiu tuus, qui, regressus ab inferis, humano generis serenus illuxit, et vivit et regnat in saecula saeculorum ("Que esta llama se encuentre ardiente para la Estrella del Alba: la Estrella del Alba que nunca se pone, Cristo tu Hijo, quien, volviendo del dominio de la muerte, ha derramado su pacífica luz sobre la humanidad, y vive y reina por siempre y para siempre"). En las obras de los gramáticos latinos, Lucifer, como Daniel, era discutido como ejemplo de nombre personal.[39]

Exégesis judíaEditar

Las palabras hebreas הֵילֵל בֶּן-שָׁחַר (Helel ben Shaḥar, "estrella-día, hijo de la mañana") en Isaías 14:12 son parte de una visión profética contra un rey opresivo de Babilonia. La exégesis judía de Isaías 14:12-15 se identifica con el rey babilonio Nabucodonosor II. El verso 20 dice que este rey de Babilonia no se "unirá con ellos [todos los reyes de las naciones] en entierro, porque has destruido tu tierra, has matado a tu gente; la semilla de los malhechores no debe nombrarse jamás", sino ser expulsado de la tumba, mientras "Todos los reyes de las naciones, todos ellos, descansan en gloria, cada uno en su propia casa".

Apócrifo y pseudoepigrafíaEditar

En la literatura del periodo del segundo templo, la principal mención posible se encuentra en 2 Enoc, conocido como Enoc eslavonico:

Cita inicioAquí Satanail fue arrojado desde la altura junto con sus ángelesCita final

~ 2 Enoc 29:3


Sin embargo, el editor de la edición moderna estándar (Charlesworth, Old Testament Pseudepigrapha Vol. 1) transmite el verso como una interpolación cristiana posterior en base que "las explicaciones cristianas del origen del mal conectaban Lc 10:18 con Isa 14 y finalmente Gen. 3, por lo que 4 puede ser una interpolación cristiana...la teología cristiana concentrada en Gen 6., y esto es prominente en el ciclo de Enoc como en otros apocalipsis". Además, el nombre usado en 2 Enoc, Santanail, no se relaciona directamente con el texto de Isaías 14, y las imágenes circundantes de fuego sugieren Ezequiel 28:17-18. http://es.mitologia.wikia.com/wiki/Portada Otros ejemplos de lucifer en la pseudoepigrafía del Antiguo Testamento se relacionan con la "estrella" Venus, en la batalla de constelaciones (línea 517) de los Oráculos Sibilinos "Lucifer luchó montado en el dorso de Leo", o en la versión cristiana completamente reescrita del Apocalipsis griego de Ezra 4:32 que era una mención a Lucifer como Anticristo.

Como asociación de Isaías 14:12-18 con la personificación del mal, llamado el diablo desarrollado fuera del judaísmo rabínico principal en la pseudoepigrafía y las escrituras cristianas, particularmente los apocalipsis.

Especialmente Isaías 14:12, se convirtió en la concepción dominante del motivo de un ángel caído en 1 Enoc 86-90 y 2 Enoc 29:3-4. El judaísmo rabínico rechazó cualquier creencia en ángeles rebeldes o caídos. En el siglo XI, el Pirqe de-Rabbi Eliezer ilustra el origen del "mito del ángel caído" dando dos relatos, uno narra el ángel del jardín del Edén que seduce a Eva y otro a los ángeles, los benei elohim, que cohabitan con las hijas del hombre (Génesis 6:1-4).

CristianismoEditar

Lucifer from Petrus de Plasiis Divine Comedy 1491

Ilustración de Lucifer en la primera edición impresa totalmente ilustrada de la Divina comedia de Dante Alighieri. Xilografíapara Inferno, canto 33. Pietro di Piasi, Venecia, 1491.

Los escritores cristianos aplicaron las palabras de Isaías 14:12 a Satán. Sigve K Tonstad discute que el tema de la guerra del cielo en Revelaciones 12:7-9, en el que el dragón "que es llamado diablo y Satán...fue arrojado a la tierra", deriva del pasaje en Isaías 14:[40] Orígenes (184/185 – 253/254) interpretó tales pasajes del Antiguo Testamento como manifestaciones del diablo; pero escribiendo en griego, no en latín, no identificó al diablo con el nombre "Lucifer".[41][42][43][44] Tertuliano (c. 160 - c. 225), que escribió en latín, también entendió a Isaías 14:14 ("Ascenderé sobre las nubes; Me asemejaré al Altísimo") como hablado por el diablo,[45] pero "Lucifer" no está entre los numerosos nombres y frases usados para describir al diablo.[46] Incluso en la época del escritor Agustín de Hipona (354-430), "Lucifer" aún no se había convertido en un nombre común para el diablo.[41]

Poco tiempo después, la metáfora de la estrella del alba que Isaías 14:12 aplicó al rey de Babilonia dio lugar al uso general de la palabra latina para "estrella del alba", comenzando con mayúsculas, como el nombre original del diablo antes de su caída en desgracia, conectando Isaías 14:12 con Lucas 10:18 ("Vi a Satán caer como un rayo del cielo") e interpretando el pasaje en Isaías como una alegoría de la caída de Satán del cielo.[47][48]

Lucifer

Lucifer antes de su Transformación

Sin embargo, la comprensión de la estrella del alba en Isaías 14:12 como una metáfora refiriéndose al rey de Babilonia siguió existiendo entre los cristianos. Teodoreto de Ciro (c. 393 - c. 457) escribió que Isaías llama al rey "estrella del alba" no siendo la estrella, sino teniendo la ilusión de serlo.[49] La misma idea se muestra en las traducciones cristianas de este pasaje en francés,[50] alemán,[51] portugués,[52] español[53] y, generalmente, en inglés. Incluso el texto latino de la Vulgata en latín muestra lucifer (estrella del alba) en minúscula, no en mayúscula Lucifer (nombre propio).[54][55]

Calvino dijo: "La exposición de este pasaje, que algunos han dado como si mencionaran a Satán, ha surgido de la ignorancia: ya que el contexto muestra llanamente que esta afirmaciones deben entenderse en mención al rey de los babilonios".[56] Lutero también lo consideró un error tremendo error referir este verso al diablo.[57]

Lucifer como Satán o el diabloEditar

Lucifer3

Gustave Doré, ilustración de Paraíso perdido, libro IX, 179–187: "Después de explorar Satán la tierra con la más maligna intención, vuelve de noche al Paraíso introduciéndose en forma de vapor acuoso en el cuerpo de la Serpiente que yacía dormida. "

Los adherentes del movimiento Solo King James, entre otros, que sostienen que Isaías 14:12 se refiere al diablo, han censurado las traducciones modernas.[58][59][60]

Aquellos tratando a "Lucifer" como un nombre para Satán pueden usar ese nombre cuando se hable de tales relatos del diablo o Satán como los siguientes:

  • Satán incitando a David a censar Israel (1 Crónicas 21:1), aunque en 2 Samuel 24:1 se afirma que Dios provocó que David censara Israel.
  • Job probado por Satán (Libro de Job).
  • Satán listo para acusar al sumo sacerdote Josué (Zacarías 3:1-2).
  • El pecado traído al mundo por la envidia del diablo (Sabiduría 2:24).
  • "El príncipe del poder del aire, el espíritu que ahora se encarga de los hijos de la desobediencia" (Efesios 2:2).
  • "El dios de este mundo" (2 Corintios 4:4).
  • El diablo disputándose con Miguel el cuerpo de Moisés (Epístola de Judas 1:9).
  • El dragón del Libro de las Revelaciones "que es llamado el diablo y Satán" (Revelaciones 12:9;20:2).

También pueden usar el nombre de "Lucifer" cuando hablen del motivo de Satán para rebelarse y la naturaleza de su pecado que, sin usar el nombre "Lucifer", Orígenes, Crisóstomo, San Jeremías, Ambrosio de Milán y Agustín de Hipona atribuyeron al orgullo del diablo, e Ireneo, Tertuliano, Justino Martir, Cipriano y, de nuevo, Agustín atribuyeron a la envidia del diablo de la humanidad creada a imagen de Dios.[61][62][63] El celo de los humanos, creado en divina imagen y con autoridad sobre el mundo, es el motivo que un escritor moderno, que niega que hubiera una persona como Lucifer, dice que atribuyó Tertuliano al diablo y,[64] aunque citó a Tertuliano y a Agustín con la envidia como motivo para la caída, un predicador capuchino francés del siglo XVII describió al ángel rebelde celoso de la exaltación de Adán, que vio como una disminución de su propio rango.[63]

Santos de los Últimos DíasEditar

Lucifer es considerado en la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días como el nombre pre-mortal del diablo. La teología mormona enseña que en el concilio celestial, Lucifer se rebeló contra el plan de Dios Padre y, por ello, fue expulsado.[65] La escritura mormona dice:

Cita inicioY ahora, después de los muchos testimonios que se han dado de él, este es el testimonio, el último de todos, que nosotros damos de él: ¡Que vive! Porque lo vimos, sí, a la diestra de Dios; y oímos la voz testificar que él es el Unigénito del Padre; que por él, por medio de él y de él los mundos son y fueron creados, y sus habitantes son engendrados hijos e hijas para Dios.[66]Cita final

~ Doctrinas y convenios 76:22-24


Tras convertirse en Satán con su caída, Lucifer "sube y baja, va y viene de la tierra, buscando destruir las almas de los hombres".[67] Los mormones consideran Isaías 14:12 como refiriéndose tanto al rey de los babilonios como al diablo.[68][69]

IslamEditar

Estrella del albaEditar

En las tradiciones islámicas, la estrella del alba o Ishtar es llamada Zohra o Zohrah y relacionada comúnmente a una "mujer bella".[70] Los dos ángeles caídos llamados Harut y Marut fueron seducidos por su belleza para cometer shirk (idolatría), asesinato, adulterio y beber vino. En su estado ebrio, Zohra es sonsacó a estos ángeles las palabras secretas para ascender al cielo. Ella pronunció las palabras secretas, elevándose al primer cielo, pero fue aprisionada o transformada en Venus.[71]

DiabloEditar

En el islam, el diablo es conocido como Iblis (Árabe: إبليس‎, plural: ابالسة‎ abālisah) o Shaytān (Árabe: شيطان‎, plural: شياطين‎ shayātīn). Iblis fue expulsado del cielo por negarse a postrarse ante Adán, que es similar a 3 Enoc, capítulo 4, más antiguo, en el que todos los ángeles se postran ante Enoc, un antiguo descendiente de Adán. Por lo tanto, peca tras la creación del hombre. Pide al Dios seducir a los humanos al pecado hasta el día del juicio siempre que la condena de Dios permanezca.[72] Dios le otorga esta petición, e Iblis entonces jura venganza tentando a los seres humanos y alejándolos de Dios. Dios le dice que cualquier humano que le siga, morirá en el fuego del infierno el día del juicio, pero que Iblis no tendrá más poder sobre la humanidad, excepto sobre aquellos que quieran seguirle. Esta historia es citada repetidamente en el Corán por distintas razones.

La literatura islámica presenta a Iblis venerando a Dios y siendo muy piadoso hasta que se negó a postrarse a Adán debido a sus celos y orgullo.[73][74] Iblis también se considera un tipo de ser sobrenatural conocido como Jinn, en vez de un ángel, que estaban hechos de fuego sin humo y creados antes que la humanidad.[75][76][77][78] Sin embargo, sin importar si Iblis era un ángel o un jinn, el Islam niega la idea de que el diablo envidiase o se rebelase contra Dios, dado que el Islam asegura la soberanía absoluta del creador, por lo que cualquier criatura consciente de Dios no se rebelaría ante él.[79][80] Igual que en el cristianismo, el islam asocia a Lucifer con un ángel de luz, siendo Iblis adscrito a un tipo que luz que lleva a la falsedad y el pecado. Hasan de Basra fue citado diciendo "Si Iblis fuera a revelar la luz a la humanidad, le venerarían como un dios".[81] Igualmente, Ayn al-Quzat Hamadani afirmó que Iblis representa la "luz oscura", es decir, el mundo terrenal, permaneciendo en oposición a la luz de Mahoma que representa el cielo.[82]

BogomilismoEditar

En los texto bogomilo y cátaro Evangelio de la cena secreta, Lucifer es un ángel glorificado y el hermano mayor de Jesús, pero cayó del cielo para establecer su propio reino y se convirtió en demiurgo. Por lo tanto, creó el mundo material y las almas atrapadas del cielo dentro de la materia. Jesús descendió a la tierra para liberar a las almas capturadas.[83][84]


AntroposofíaEditar

Las escrituras de Rudolf Steiner, que formaron la base de la Antroposofía, caracterizaron a Lucifer como el opuesto espiritual de Ahrimán, con Cristo entre ambas fuerzas, mediando un camino equilibrado para la humanidad. Lucifer representa una fuerza intelectual, imaginativa, delirante y de otro mundo que puede asociarse con las visiones, la subjetividad, la psicosis y la fantasía. Asoció a Lucifer con las culturas religiosas/filosóficas de Egipto, Roma y Grecia. Steiner creía que Lucifer, como Ser supersensible, se había reencarnado en China unos 3000 años antes de Cristo.

OcultismoEditar

El luciferismo es un sistema de creencias que venera las características esenciales que fijados a Lucifer. La tradición, influenciada por el gnosticismo, suele venerar a Lucifer, no como diablo, sino como liberador, un guardián o espíritu guía,[85] o incluso el verdadero dios en oposición a Yahvé.[86]

En La Biblia Satánica de Anton LaVey, Lucifer es uno de los cuatro príncipes coronados del infierno, particularmente del Este, el "señor del aire", y es llamado el portador de la luz, la estrella del alba, intelectualismo e iluminación.[87] El título "señor del aire" se basa en Efesios 2:2, que usa la frase "príncipe del poder del aire" para referirse al dios pagano Zeus, pero la frase se combinó posteriormente con Satán.

El autor Michael W. Ford ha escrito sobre Lucifer como una "máscara" del adversario, un motivador y fuerza iluminadora de la mente y el subconsciente.[88]

Bulo de TaxilEditar

Léo Taxil (1854–1907) afirmó que la masonería estaba asociada con el culto a Lucifer. En lo que es conocido como bulo Taxil, alegó que el líder masón Albert Pike había dirigido "Los 23 Concilios Confederados Supremos del mundo" (una invención de Taxil), instruyéndoles que Lucifer era Dios, y estaba en oposición al dios malvado Adonai. Los partidarios de la masonería afirman que, cuando Albert Pike y otros eruditos masónicos hablan sobre el "pacto Luciferiano" o las "energías de Lucifer", se refieren a la estrella del alba, la portadora de luz,[89] la busqueda de luz; la propia antítesis del mal oscuro y satánico. Taxil promocionó un libro de Diana Vaughan (actualmente escrito por él mismo, como luego confesó públicamente)[90] que intentaba revelar un cuerpo de gobierno altamente secreto llamado Palladium, que controlaba la organización y sus intenciones satánicas. Como describió Freemasonry Disclosed" en 1897:

Cita inicioCon un cinismo aterrorizador, la persona miserable que no debemos nombrar aquí [Taxil] declaró ante una asamblea convocada especialmente especialmente para él durante doce años [que] él había preparado y mantenido el más sacrílego de los bulos. Siempre hemos sido cuidadosos de publicar artículos especiales sobre el Palladismo y Diana Vaughan. Ahora damos en este número una lista completa de esos artículos, que ahora se puede considerar que no existen.[91]Cita final

~ Freemasonry Disclosed, Abril 1897


La obra de Taxil y el título de Pike siguen siendo citados por grupos anti-masónicos.[92]

En Devil-Workship in France, Arthur Edward Waite comparó la obra de Taxil con lo que ahora llamaríamos una historia de tabloides, repleto con inconsistencias lógicas y factuales

ReferenciasEditar

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